jueves, 2 de junio de 2016

Próxima canonización del Beato Hermano Salomón Leclercq

El Hermano Salomón (Nicolás Luis Guillermo Leclercq en la vida civil) nació en Boulogne-sur-Mer (Francia), el 14 de noviembre de 1745. Su padre era comerciante en el barrio del puerto de esa ciudad.

Nicolás fue alumno de la escuela comercial que los Hermanos de las Escuelas Cristianas dirigían en su ciudad natal.

Tras trabajar varios años en distintos comercios de Boulogne y París, Nicolás decidió entrar en el noviciado lasaliano de San Yon, en Ruan, donde recibió el nombre religioso de Salomón. Emitió sus primeros votos en 1769 y al año siguiente fue enviado de maestro a Mareville. Hizo su profesión perpetua en 1772.

El mismo año de su profesión perpetua fue enviado al noviciado de Mareville del que, al año siguiente, asumiría la dirección. En 1777 pasó a ser ecónomo de aquella gran casa, hasta que en 1780 se le envió a enseñar matemáticas al escolasticado en Melun. Participó en el Capítulo General del 1787, del que actuó como secretario. Terminado el Capítulo General fue llamado a desempeñar la función de Secretario General del Instituto.

Llegados los años turbulentos y violentos de la Revolución, en 1791 el Hermano Salomón quedó solo en lo que hoy llamaríamos Casa Generalicia del Instituto, en París, tratando de guardar la propiedad, una vez que el resto de los Hermanos se dispersó para protegerse de la persecución. Aunque vestía de civil, el Hermano Salomón no debió de pasar inadvertido a los guardias de la Revolución, quizás porque acudía a iglesias en las que celebraban sacerdotes que no habían prestado juramento revolucionario, de modo que el 15 de agosto de 1792 fue arrestado y conducido al convento de los carmelitas.
El 2 de septiembre de ese mismo año sería martirizado en el jardín del convento los carmelitas, teatro de una de las más terribles matanzas de la Revolución Francesa: 166 sacerdotes y religiosos, encarcelados por haberse negado a jurar la Constitución Civil del clero, fueron masacrados allí sin ningún juicio y sus cuerpos echados a un pozo o sepultados en fosas comunes excavadas en el jardín.
Pocos días antes de morir, el Hermano Salomón escribía así a una de sus hermanas: “Suframos con alegría y agradecimiento por las cruces y las aflicciones que nos son enviadas. Por mi parte, no me considero digno de sufrir por Él, por cuanto hasta ahora no he experimentado nada malo, mientras hay tantos confesores de la fe que se hallan en dificultad”.
La beatificación del Hermano Salomón, junto a la de todos sus compañeros mártires, tuvo lugar el 17 de octubre de 1926.
Ahora, tras la aprobación pontificia del milagro producido por mediación del Beato Hermano Salomón en la persona de la niña venezolana María Alejandra Hernández, la canonización del santo Hermano solo aguarda a que se fije definitivamente su fecha concreta. Esta niña, en 2007, cuando solo contaba 5 años de edad, salvó la más que probable amputación de una pierna, y seguramente también su vida, después de haber sido picada por una serpiente venenosa.
Todos los lasalianos nos alegramos con el próximo ascenso a los altares oficiales de la Iglesia Católica del primer Hermano mártir. Él abrió una ruta por la que marcharía más tarde muchos compañeros más, que, derramando su sangre, proclamaron la absoluta primacía de su fe cristiana y de su ministerio educativo de evangelización.
Querido Hermano Salomón, lasaliano, haznos valientes como tú y ruega por nosotros a Dios.
Para más precisiones y detalles sobre la vida del Hermano Salomón y sobre el milagro que le valdrá su próxima canonización pinchar A Q U Í .




lunes, 23 de mayo de 2016

Para procurar vuestra gloria

El domingo de la Trinidad, que acabamos de celebrar, trae a todos los lasalianos el recuerdo de otro domingo de la Trinidad, el de 1694, en que trece valientes Hermanos del Instituto de La Salle naciente se comprometieron "juntos y por asociación" a animar, impulsar, dirigir, sostener... las escuelas gratuitas al servicio de la evangelización de los más pobres. Y todo ello para procurar la gloria del Dios Trinidad que, no por casualidad, se celebraba litúrgicamente ese mismo día.


El texto concreto del compromiso, de una riqueza y actualidad fuera de duda, fija en gran medida las claves fundamentales de lo que en adelante será el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, del contenido espiritual y apostólico de la consagración lasaliana, de las referencias primordiales que han de guiar en todo momento la vida de los lasalianos. Aquí está, para recuerdo de todos, y espejo en el que mirarse con frecuencia:

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, postrado con el más profundo respeto ante vuestra infinita y adorable Majestad, me consagro enteramente a Vos, para procurar vuestra gloria cuanto me fuere posible y Vos lo exigiereis de mí.

Y a este fin, yo, Juan Bautista De La Salle, sacerdote, prometo y hago voto de unirme y permanecer en sociedad con los Hermanos Nicolás Vuyart, Gabriel Drolin, Juan Partois, Gabriel Carlos Rasigade, Juan Henry, Santiago Compain, Juan Jacquot, Juan Luis de Marcheville, Miguel Bartolomé Jacquinot, Edmo Leguillon, Gil Pierre y Claudio Roussel, para tener juntos y por asociación las escuelas gratuitas, donde quiera que sea, incluso si para hacerlo me viere obligado a pedir limosna y a vivir de sólo pan; o para cumplir en dicha Sociedad aquello a lo que fuere destinado, ya por el Cuerpo de la Sociedad, ya por los superiores que la gobiernen.

Por lo cual, prometo y hago voto de obediencia, tanto al Cuerpo de esta Sociedad como a los superiores. Los cuales votos, tanto de asociación como de estabilidad en dicha Sociedad y de obediencia, prometo guardar inviolablemente durante toda mi vida.

En fe de lo cual lo he firmado. En Vaugirard, el seis de junio, día de la fiesta de la Santísima Trinidad del año mil seiscientos noventa y cuatro.

Como un regalo para la Familia Lasaliana, con motivo de la fiesta de la Santísima Trinidad, la Casa Generalicia acaba de ofrecer una copia, en formato PDF, el Libro de los Votos que Juan Bautista De La Salle y doce Hermanos emitieron aquel 6 de junio de 1694. En ella podrán pasearse por sus nombres y firmas autógrafas. Asimismo podrán leer el Acta de elección de La Salle como Superior de los Hermanos, realizada al día siguiente.






viernes, 13 de mayo de 2016

Fiesta de La Salle, desde el Distrito ARLEP




















San Juan Bautista De La Salle nació en Reims (Francia) en 1651. Ayudó a fundar la primera escuela lasaliana para niños pobres en 1679 y tres años más tarde se fue a vivir con los maestros de sus escuelas. Dio así origen a lo que hoy es el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, más conocidos como Hermanos de La Salle, en recuerdo de su fundador. De La Salle, que falleció en 1719, fue declarado oficialmente santo por la Iglesia en 1900, y el 15 de mayo de 1950 el Papa Pío XII lo nombró Patrono Universal de los Educadores Cristianos. Esta última fecha ha servido tradicionalmente para recordar su figura en las obras educativas lasalianas.

A lo largo de estos casi tres siglos y medio de existencia, los seguidores de san Juan Bautista De La Salle, Hermanos y seglares, han impulsado una institución dedicada a la educación cristiana que hoy está presente en 80 países de los cinco continentes. La Salle cuenta en la actualidad con más de 1000 escuelas, colegios y proyectos pedagógicos de todo tipo, incluidas 70 universidades, más de 92.000 educadores, así como un millón de alumnos y más de diez millones de ex alumnos vivos.

En el Distrito ARLEP (España y Portugal), La Salle anima 108 obras de educación formal, otras 15 de educación no-formal y 6 Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de ayuda al desarrollo. En estas presencias educativas lasalianas trabajan hoy más de 5.200 profesores que, junto con alrededor de 850 educadores no docentes, educan a unos 78.000 alumnos de ambos sexos.

El número de Hermanos de La Salle en el mundo se acerca a los 4.000; de ellos, 711 pertenecen a la ARLEP, aunque 33 de ellos trabajan fuera de nuestras fronteras. Nuestro Distrito cuenta también con 165 seglares que han expresado públicamente su compromiso de asociación con la misión y la espiritualidad lasalianas.


Demos gracias a Dios por ese gran regalo del cielo que fue san Juan Bautista De La Salle. Que su figura y su obra constituyan siempre un poderoso ejemplo y un estímulo permanente para el compromiso generoso y responsable de todos los lasalianos, incluidos todos nosotros. AMÉN.




martes, 26 de abril de 2016

Línea temporal de la aventura lasaliana

El Servicio de Comunicación y Tecnología de la Casa Generalicia "La Salle", de Roma, ha coordinado la elaboración de un nuevo recurso multimedia: la Línea Temporal con la vida de San Juan Bautista de La Salle y los acontecimientos más significativos del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, desde sus inicios hasta nuestros días.

El trabajo ha sido posible, sobre todo, gracias al esfuerzo del Hermano Javier Carlos Abad (Distrito Arlep) y de Fabio Parente (Servicio de Comunicación de la Casa Generalicia). Durante casi tres meses han estado en una búsqueda continua de datos e imágenes, con frecuentes consultas y cambios para mejorar el resultado final.
Se trata, sin duda, de un recurso lasaliano visualmente muy útil, que nos ayudará a adentrarnos en la perspectiva temporal de nuestra rica historia y tradición.
Podéis acceder a este valioso recurso pulsando en el siguiente enlace:

martes, 5 de abril de 2016

Explicación de las doce virtudes del buen maestro

Fue san Juan Bautista De La Salle quien enumeró las tan conocidas  -sobre todo en el mundo lasaliano-  doce virtudes del buen maestro, y lo hizo en dos lugares diferentes de sus obras: una vez en su Colección de varios trataditos (1711); la otra en la Guía de las Escuelas Cristianas (1720). Hasta nosotros ha llegado un manuscrito más antiguo de la Guía, datado hacia 1706, que no recoge esta lista de las doce virtudes, por lo que podemos situar su creación en la última década de la vida del Fundador.

En ambas obras, De La Salle propone doce virtudes idénticas y en el mismo orden.

Si De La Salle  -o quizás los primeros Hermanos-  fue quien las ideó y propuso, sin duda quien más y mejor las dio a conocer, sobre todo fuera del ámbito lasaliano, no fue el propio De La Salle, su autor, sino uno de sus discípulos posteriores: el Hermano Agatón, aquella promesa que la Revolución Francesa truncó casi en ciernes.

Y es que el Hermano Agatón (1731-1798), una vez resultó elegido Superior General del Instituto, fue el primero que se atrevió a cambiar y a comentar algunas de las obras recibidas de los tiempos de la fundación. Una muestra concreta de esta actitud es su obra más conocida, la "Explicación de las doce virtudes del buen maestro", que vio la luz en 1785, cuando la Revolución Francesa estaba a punto de asestar un golpe casi mortal a la obra lasaliana, que llevaba más de un siglo ya trabajando en favor de la educación humana y cristiana de los niños, sobre todo franceses.

Hermano Agatón
A partir de su publicación, el libro adquirió del Hermano Agatón mucha fama, de modo que comenzó a conocerse y usarse en muchos lugares. A este respecto, se sabe que cuando los primeros Hermanos llegaron a España, en 1878, se encontraron con que ya circulaba por nuestro país una traducción española impresa, que alguien había impulsado sin conocimiento de la institución lasaliana y atribuía a Juan Bautista De La Salle. No es más que una muestra del interés que suscitó este comentario del Hermano Agatón de una propuesta originaria de su Fundador.

Con la ayuda de Internet, hoy tenemos la suerte de disponer en línea de un ejemplar, en francés, publicado en Le Puy, en 1807. Según se deduce de su sello, el ejemplar escaneado procede de la antigua casa de formación de los jesuitas de Les Fontaines, en Chantilly, al norte de París, que últimamente ha sido depositada en la Biblioteca Municipal del lugar. Sin duda que se trata de una gran suerte para todos los lasalianos.

Para acceder a este libro escaneado pinchar aquí.

Por suerte, disponemos también de una traducción al español de la obra del Hermano Agatón, más reciente y realizada bajo supervisión del Instituto, que no se halla, como tal, en Internet. Pero en la red sí se puede encontrar, con paciencia, mucho material en español sobre las doce virtudes del buen maestro, de De La Salle, Agatón o en versiones más actualizadas. ¡Suerte en la búsqueda!

lunes, 21 de marzo de 2016

¿Qué significa "La Salle" para ti?

Una pregunta similar, planteada en tres lugares alejados, muy distintos entre sí, que, más allá de las distintas peculiaridades de cada opinión, suscitan sin embargo, respuestas coincidentes
¿En qué? No tienes más que echar un vistazo a los tres vídeos siguientes...


En primer lugar, un vídeo de Monterrey (México), en que los jóvenes de La Salle van respondiendo a la pregunta mediante pequeños carteles:


A continuación, otro vídeo, llegado esta vez desde Argentina, más en concreto desde el Instituto La Salle-Florida, de Buenos Aires.


Por fin, un vídeo llegado de las española Islas Canarias, de La Salle-La Laguna más en concreto, en la isla de Tenerife, en el que distintas personas de la comunidad eductiva del centro comentan qué significa La Salle para ellos.

!Viva Jesús en nuestros corazones! Por siempre.

lunes, 14 de marzo de 2016

Messire De La Salle

Está en francés pero no importa demasiado. Es el regalo que la excelente memoria de un anciano Hermano mexicano me regaló recientemente, casi temblando. 
Una poesía, un soneto más en concreto, sobre san Juan Bautista De La Salle, Padre y Fundador, que recordaba de memoria desde sus tiempos jóvenes.
¡Espléndido regalo que ahora expongo a la luz pública! 
El autor del soneto parece ser Frère Émile, Hermano belga que en algún momento estuvo encargado del ministerio de Visitador General, figura que, como se sabe, tenía encomendada la atención particular sobre las casas de formación de una determinada zona del Instituto.
Que los inspirados versos de este Hermano nos animen a seguir con entusiasmo por las sendas de aquel canónigo remense, un poco loco quizás  -entendámonos-, pero santo, muy santo...


Messire De La Salle

Tu portais un beau nom, Messire De La Salle,
Et tu pouvais bâtir des rêves de grandeur
Lorsque, jeune chanoine en camail de splendeur,
Tu lisais au Psautier l’heure canonicale.

Mais, ployé devant Dieu à l’ombre de la stalle,
Tu songeais aux enfants à leur frêle candeur,
Et suppliais pour eux le ciel avec ardeur
En les voyant errer près de la Cathédrale.

Un jour tu déchiras tous les plans d’avenir
Et sous l’humble manteau qui les fera bénir,
Tu forgeas aux petits d’humbles “frères d’école”.

Ton œuvre a rayonné depuis trois fois cents ans.
Aujourd’hui sur ton front fulgure l’auréole.
Et le monde applaudit partout les “rabats blancs”.